La Arquitectura del Alma.

No me disfrazo para jugar / No es un juego, es mi vida

 

A veces hay que volver a decirlo, no para convencer a nadie, sino para recordarme a mí misma quién soy. Sabrina no es un personaje, es mi manera de vivir.

 

Primera parte: No me disfrazo para jugar

 

Vivo mi feminidad todos los días.

 

A veces me llegan mensajes que me hacen sonreír. “Hola amiga, estoy en mi casa vestida. ¿Estás vestida? ¿Nos vestimos y jugamos un rato?” Envían o piden fotos sexuales. Hacen llamadas y videollamadas que rechazo. Piden sexting, etc.

 

Me río, porque para mí esto ya no es un “juego”. Hoy, que vivo sola mis hábitos han cambiado. Mi ropa interior es solo femenina, sobre todo las del estilo deportivas. En casa suelo usar calzas, vestidos cómodos o remeras largas. Suelo andar descalza o con mis sandalias de taco chino que me resultan perfectas y cómodas para andar y hacer cosas.

 

Me maquillo un poco más, y más allá de los cuidados y tratamiento facial, tengo mi rutina diaria de cuidado: gel de limpieza, cremas, despigmentante, protector solar, etc.  bálsamo con un toque de color en los labios, un poco de base bajo los ojos y máscara de pestañas. Muy sutil, porque en mi vida cotidiana —trabajo, familia, amigos— sigo siendo Jorge, con mis responsabilidades.

 

Pero incluso ahí, ese detalle mínimo del maquillaje en el rostro, el sentir de las telas delicadas sobre mi piel, la ropa interior puesta, las uñas de los pies pintadas… todo eso ya me acompaña como parte de mí.

 

Ya casi no uso peluca, mi cabello está creciendo y quedó con un estilo pixie - segun mi hija -  con el flequillo medio largo cayendo sobre los ojos. Algo parecido a Lisbeth Salander, interpretada por Noomi Rapace. Y ahora que lo escribo, me doy cuenta de cuántos detalles femeninos, a parte de los que eh escrito forman parte de mi día a día.

 

Y claro, hay días especiales. Como esa en la que me llego el libro que había escrito mi amiga, y me tenía que sacar unas fotos con el libro, así que después de una ducha, me arreglé el cabello, me maquillé bien: sombras, base, colorete, máscara de pestañas, delineado y mis labios rojos como me gustan. Pinté mis uñas, me puse una calza con una blusa estampada, los stilettos y me saqué fotos con el libro. Aproveché que estaba maquillada para guardar más fotos.

 

 

Y sí, también uso prótesis mamarias externas que, puertas adentro, ya son parte de mí, aunque suene loco, si no las tengo me siento rara, como que algo me falta. Porque para mí es algo normal: llegar a casa, sacarme la ropa con la que estuve afuera, ponerme el sostén, un vestido o una calza, sandalias, vincha, un toque de labial rojo. Y después hacer lo que tenga que hacer: limpiar, ordenar, cocinar, organizar cosas del trabajo o simplemente sentarme a tomar mate mirando la tele o mis sesiones de meditación.

 

No es un disfraz, no es para “jugar”. Es mi vida. Vivo mi feminidad en lo cotidiano.

 

Por eso, cuando me dicen “nos vestimos y jugamos”, yo sonrío y les digo: “yo estoy cambiada siempre”. A veces agrego: “perdón, pero ya no estoy para jugar, ya pasé el jardín de infantes”. Y cuando me mandan fotos subidas de tono, respondo: “boludeces no, por favor, no estoy para esto”, y los bloqueo.

 

Porque si leyeran lo que escribo, deberían darse cuenta que yo no me disfrazo de Sabrina, yo soy Sabrina. Y no se trata solo de la ropa, del maquillaje o de los detalles cotidianos. Mis modos, mi forma de pensar y de contestar también cambiaron… o mejor dicho, salieron a la luz. Mis amigas Dani y Vero me lo dicen seguido: “Sabri, vos pensás como mujer” o “Esas son actitudes de mina”. Y mi hija, cuando se queda conmigo en casa, me suelta sonriendo: “¡te parecés a mamá!” Y yo sé que no es un cambio, es mi esencia. Siempre estuvo ahí, latente, esperando. Solo que por años la mantuve oculta, reprimida, escondida tras capas y capas de prejuicios y miedos. Hoy, al dejarla ser, y mi vida desde mi sensibilidad, siento y comprendo mis emociones y las de los demás, más empática entre otras cosas, me descubro más auténtica, más en paz conmigo misma.

 

Quizás de eso se trata, de animarse a soltar las capas y dejar que aparezca lo que siempre fuimos. No es un disfraz, no es un juego, no es una etapa. Es esencia. Es identidad.
Y cuando lo reconocés, todo encaja y la vida se vuelve más completa.

 

 

Segunda parte: No es un juego, es mi vida

Vittoria Schisano dijo "La felicidad consiste en llegar a ser quién eres" resumiendo su recorrido personal, destacando la importancia de la autenticidad.

 

Hoy, cuando recibo esos mensajes con frases cargadas de morbo o insinuaciones que nada tienen que ver con lo que soy o con lo que transmito, ya no me enoja; solo sonrío. Porque entendí que no todos comprenden lo que significa vivir en femenino desde la naturalidad, sin pretender nada más que ser una misma.

 

Para mí, esto no tiene nada que ver con la excitación ni con el deseo sexual. No me visto para provocar, ni para llamar la atención. Me visto porque me siento bien. Porque me miro al espejo y me reconozco. Porque cuando soy Sabrina, soy yo.

 

Desde que vivo sola, todo se volvió más auténtico. Ya no escondo nada, ni la ropa, ni los gestos, ni las actitudes. Y en esa libertad, mi feminidad empezó a fluir con naturalidad.
Sin pensarlo, sin medirlo, sin límites.

 

A veces hasta se me escapan palabras en femenino cuando hablo con mi hija, mi ex o con mi compañera de trabajo. Digo cosas como “acostada”, “pensativa”, “relajada” cosas así. Y lejos de confundirme, eso me hace sonreír. Porque es la muestra más clara de que Sabrina ya no es una parte que aparece y desaparece. Sabrina vive conmigo, en mí, a través de mí.

 

No es un disfraz ni una fantasía. Es mi forma de ser, de sentir y de estar en el mundo. Hoy lo entiendo y no fue que de un día para el otro mi feminidad creció. Fue que dejé de ocultarla. Y cuando algo deja de estar en la sombra, se vuelve más real, más pleno, más libre.

 

Por eso, cuando alguien me pregunta si esto es un juego, solo puedo responder: 

No, no es un juego. Es mi vida.

 

Escrito en una noche tranquila, mientras pensaba en todo lo que soy.

 

Sabrina Lorena.

Comentarios

  1. Excelente descripcion de tus sentimientos y forma que estas encarando tu vida!!!!...MIRNA LADYROUGE

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